Cuando entramos a Nicaragua entramos en el CA-4. Un convenio que reúne a los 4 países centroamericanos (Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala) de una manera poco clara para nosotros y con una única VISA de turismo para toda esta región, pero que en definitiva nos obliga a pasar rápidamente a través de tanta tierra y cultura...
Acostumbrados como estamos a agotar los permisos de estadía país por país, conociendo y trabajando, e incluso volviendo por otra estadía; esta novedad nos llevó a la necesidad de abreviar el viaje, o al menos una de sus partes... Es así que el sello de entrada a Nicaragua sería válido hasta la frontera de Guatemala - México y deberíamos organizarnos para repartir aquellos escasos 90 días en estos cuatro países... esto para nosotros significaba planificación en el tiempo, algo que no abunda en nuestras mentes, sobre todo cuando uno se entrega al fluir libremente, evaluando decisiones de acuerdo a las posibilidades de la acción... Fue así que este convenio centroamericano pronto esto se transformó en un nuevo desafío para nosotros y para el Nautilus que bostezaba de tan poco norte en tantos años... Como era de esperar, volver a las andadas fue volver a los problemas relacionados con el movimiento...
Cerca de Managua fuimos recibidos por Norma y Enrique, una singular pareja de Nicaragüenses fanática de los "vochos" y que han convertido su casa quinta en un taller de restauración de vochos y automóviles antiguos... -por aquí siempre pasa gente- decían, y de hecho han construido una habitación para huéspedes, que ceden cordialmente a los "viajeros en vocho" que necesitan apoyo y que pasan por esta ciudad capital. Aunque el taller no es la actividad principal de la familia, un equipo de pintores, chapista, mecánicos, tapiceros y electricistas se encargan de devolver a la vida viejos automóviles (y de paso) quitarle un par de arrugas propias del tiempo...
Nosotros llegamos recomendados por la gente del vocho club de Costa Rica y la familia nos recibió de puertas abiertas... allí pudimos desarmar el varillaje de la palanca de cambios y restaurarla en los tres puntos que se había partido debido al oxido. Autodidactas como siempre, tan sólo pedimos prestada la soldadora autógena, un poco de alambre y algún pedazo de tubería en desuso… Demoramos un día con esta tarea y dos noches se nos fueron, pero por suerte el trabajo quedó bastante bien, sobre todo teniendo en cuenta que sólo fue una "remendada" para salir del paso... en estos días fueron pocas las ocasiones que nos cruzamos con los dueños de casa ya que las obligaciones del trabajo y los preparativos para ir al encuentro centroamericano de vochos (que se realizaba en Costa Rica para setiembre de este año), demandaba el escaso tiempo de nuestros anfitriones... fue así que abreviamos todo lo posible nuestra estadía y nos despedimos afectuosamente con planes de visitar de inmediato la ciudad de Granada...
Granada es una bella ciudad colonial frente al lago de Nicaragua, sus islas (Ometepe entre ellas) y volcanes alrededor se aparecen en el paisaje como telón de fondo para sus históricas callejuelas. El casco histórico en buena medida ha sido restaurado y se desparrama con eje en el parque central, conformando el atractivo turístico principal de la ciudad... nosotros nos alojamos la primer noche en el cuartel de bomberos y la segunda fue en la "casa de apoyo mutuo", donde María nos hizo un buen precio para que bajemos una noche de la camioneta y sobre todo para poder soportar el calor atípico que desbordaba la ciudad en esos días... Saliendo de Granada y a medio camino hacia la ciudad de Masaya nos desviamos por un camino de montaña que nos llevo hasta
la Laguna de Apoyo, otro lugar maravilloso de aguas cristalinas donde pasamos un lindo día de sol... nadar en aquellas aguas era como nadar en una piscina natural, de arena espesa y declive acentuado, uno podía distinguir casi 7 variante de azul profundo a medida que se internaba en el lago desde la costa…
Pero con casi un mes de estadía en este hermoso país debíamos continuar viaje hacia el norte, (dejando cientos de lugares inconclusos y esperando poder recorrerlo más acabadamente cuando transitemos nuestros caminos hacia el sur)... En adelante y con el permiso del nautilus (de 30 dias) a punto de vencer cruzamos todo el país en una dura tarde de verano, rodeados de lagos y vertiginosos volcanes durmientes…, haciendo camino y mas camino hasta llegar a la ciudad de León, otra ciudad-museo sobreviviente en el tiempo. Hasta allí compartimos el viaje con Marcelo (otro loko del camino) quien venía acostado en el asiento trasero y transpirando una especie de gripe asesina, mezcla de mala alimentación y exceso de rumba… fue así que ni bien llegados a la ciudad lo entregamos en un pequeño hostal de viajeros para un largo descanso reparador… Solo esa noche y un par de horas durante el día nos quedaron para recorrer la ciudad de una hermosa arquitectura colonial, donde se destacaban decenas de iglesias y edificios de las primeras fundaciones españolas en América... las calles vivas hablaban, contaban su historia y devolvían mensajes y homenajes a través de sus murales…
Honduras era el próximo país en nuestro camino. Después de visitar a nuestro amigo que afortunadamente se estaba mejorando, nos despedimos y dirigimos sin vacilar hacia la frontera. La idea era precisamente atravesar este nuevo territorio en un solo tirón, desplazándonos únicamente por esa especie de gran puente en el que se transformó la carretera panamericana, mientras el país, su gente y sus problemas se desparramaban a ambos lados…
Informados de la crisis política y llenos de advertencias de amigos viajeros respecto a la corrupción policial que sobre todo afecta a los automovilistas, avanzamos decididos a todo o nada... el golpe de estado en Honduras en estos días era el tema que más nos pesaba al tomar nuestras decisiones, si bien era justo recorrer este país tal como lo habíamos hecho con otros tantos, la situación actual y nuestro presupuesto cada vez más volátil nos devolvió aquel plan V (de veloz)...
Llegando a la frontera debimos pagar unos 45 dólares para que nos permitan ingresar el nautilus en estas carreteras... El gran curro estaba institucionalizado en la aduana del país excediendo el entendimiento y lo razonable (y la imaginación) y que tuvimos que pagar tan solo para recorrer tres horas de carretera…
Ya en la ruta sorteamos más de diez controles policiales y afortunadamente para nosotros la situación del fútbol argentino, y principalmente el mal desempeño de la selección eran los temas favoritos para conversar de los policías cuando veían aquella extraña placa de letras blancas sobre fondo negro, y que reza en su parte superior la palabra “argentina”... y bueno, aunque sea para ayudar en la distracción, la selección esta vez jugó para nosotros… gracias a D10s.
Casi 4 horas después (y con la noche rebotando entre las montañas) estábamos entrando a El Salvador, donde los trámites de entrada y permisos de circular fluyeron normalmente sin cobrarnos nada por ello...
Decidimos hacer noche en la primera gasolinera de la ruta. Con una gran tormenta avanzada sobre nuestras cabezas y muy poca idea de lo que abrigaba el camino en adelante, este sería nuestro mejor plan. Antes del agua llegamos a compartir una ronda de cervezas y una breve pero intensa conversación con un camionero Nicaragüense que también pasaría la noche allí… de esta charla nos llevamos una impresión bastante seria de lo que era circular en los países de Centroamérica, y principalmente acerca de El Salvador, Honduras y Guatemala... La noche fue larga y silenciosa cuando acomodamos nuestra cama y los faroles de la estación de servicio se apagaron… la lluvia crepitó suavemente chocando contra las ventanas cerradas… adentro dormimos un poco intranquilos. Por la mañana continuamos la carretera hasta San Miguel, la primera gran ciudad oriental de este pequeño país. Allí afortunadamente nos recibió Kike, otro contacto que nos facilitó el vocho club de costa rica.
Kike, un gran amante de la vida al aire libre, aficionado a la mecánica y a los viejos vochos, nos hospedó en la casa de la familia donde tiene su propio taller mecánico… Aprovechamos la ocasión esta vez para hacer un mantenimiento preventivo en los frenos del nautilus y tres bonitas excursiones en la zona oriental del país. La primera de ellas fue a la playa del Cuco y de las Flores...
Fue así que el sábado desde temprano armamos una pequeña karavana para pasear… Kike, su novia Tere y Erick (amigo de la banda) nos acompañaron y guiaron en su Westy blanca y roja por una lindas carreteras asfaltadas... casi dos horas después esta karavana bajaba por un camino tortuoso y lleno de baches, pero inundado del sabor del mar, el olor a pescado frito, y así seguía hasta llegar al punto donde el camino se rendía en medio de la arena… solo un pequeño rodeo transitando por una playa de marea baja fue necesario para conseguir los dos lugares en primera fila frente al mar y bajo unos cocoteros… allí mismo acampamos y nos entregamos al tiempo para pasar dos hermosos días relajados en las primeras playas del pacífico salvadoreño…
Este viaje además sirvió internamente para esparcir los fantasmas de la inseguridad reinante y animarnos a ir por mas… fue así que después de una breve escala en casa de Kike, armamos una nueva excursión hacia Perquín en Morazán… la idea esta vez era visitar algunos sitios naturales y el museo de la guerra civil que azotó a El Salvador hasta comienzos de los '90. Tal cual lo planeado, disfrutamos allí de hermosos paisajes naturales, baños en ríos de aguas cristalinas y cascadas tipo tobogán… aprendimos un poco de la historia reciente de este país, hablamos con guerrilleros desmovilizados y visitamos los campamentos desde donde transmitía "Radio Venceremos" la voz oficial del frente guerrillero FMLN (Farabundo Martí para la Liberación Nacional). Al igual que Sandino en Nicaragua, este era el héroe patrio y campesino que movilizaba las ideas revolucionarias de las clases más desfavorecidas del país (inmoralmente más del 50% de la población por aquel entonces)... según nos cuentan este dato frio y estadístico (pero tan real y consecuente cuando en la mesa de la gente los platos están vacíos) movilizó a miles de personas a sumarse a la guerrilla para poder asir el magro presente e intentar cambiar la historia de este rincón perdido del mundo, así sea aun por medio de las armas. Aun a pesar de que somos pacifistas, la abundante charla con un ex-guerrillero que trabajaba en el museo fue muy interesante y enriquecedora, no sólo hablando del pasado, sino de su visión sobre la política actual y la llegada al poder del FMLN con el presidente Funes a la cabeza. Una vista algo parcializada, pero historia viva y profundamente marcada en el interior y exterior de nuestro amigo interlocutor…
De allí salimos por una carretera que se dibujaba en el contorno de unas suaves lomas buscando un lugar donde pasar la noche. Acampamos finalmente en un lugar privilegiado cerca de unas cascadas que visitaríamos al día siguiente. Fue así que después de una noche fría en el nautilus, rodeados de los fantasmas de la revolución, nos despertamos a pleno sol y a poco de desayunar ya estábamos disfrutamos de aquellos toboganes naturales rebalsados de la energía propia de la naturaleza, que brotaba abundantemente y cristalina en medio de grandes rocas…
Resultando que Kike había traído su Safari para adentrarnos en las carreteras malas, dejamos el nautilus en el campamento y salimos a recorrer por un camino que era prácticamente una huella y que moría contra el Rio Negro (frontera de El Salvador con Honduras). El safari en movimiento era un sueño, un paseo de los más lindos que hemos tenido, sin techo, contagiados por el sol y en contacto pleno con la naturaleza...
Apreciamos muchísimo ese lugar que después nos costó abandonar, pues la tranquilidad y las vistas desde la cima del cerro Perquin nos invitaban a quedarnos, a frenar aquella maratónica carrera que se había iniciado dos países atrás... Parados en la cima de este cerro contemplamos el maravilloso paisaje que se extendía al frente nuestro, cerramos los ojos y desdibujamos todo aquel verde horizonte mientras sentíamos la suave brisa en el rostro…
Cuando volvimos nuevamente a San Miguel (dos días después) nos preparamos para nuestra última excursión en compañía de nuestro amigo y anfitrión, un paseo a la laguna de Alegría.
Antes de salir, nos despedimos de toda la familia adoptiva con promesas de volver, quien sabe cuando, en uno o
dos años (lo que destino mande)… Fue entonces que armamos el último paseo por el Oriente de el Salvador, una noche de campamento en la laguna que se había formado en el centro de un volcán apagado, de aguas turquesas y abundante olor azufre.
Fueron casi dos horas de viaje desde San Miguel, apartándonos de la ruta panamericana y entrando por un camino de vegetación tupida y hermosas vistas… finalmente un breve pero intenso camino asentado con rocas provenientes de los rios se abrió paso zigzagueando por la montaña hasta conseguir el abra y finalmente conducirnos hasta la playa del lago. Allí acampamos y compartimos la última noche con Kike y Erick quienes no solo nos contagiaron de su entusiasmo por los "vochos", sino sobre la naturaleza y los bellos paisajes que esconde este pequeño país enclavado en el corazón de Centroamérica...
Para el domingo nuestros caminos finalmente se dividieron, los chicos regresaron a San Miguel y nosotros tomamos la carretera litoral que se desarrolla a través de todo el país, un pasadizo bastante transitado y que presenta grandes vistas al océano pacífico. Casi cinco horas más tarde estábamos en otro mundo, con las mismas ansiedades y dudas de siempre. Fue así que llegamos a la playa de El Tunco, una de los puntos de surf y mas turísticos de El Salvador en nuestro plan de trabajo antes de salir hacia Guatemala...
Allí conocimos un par de lok@s locales y pasamos dos días de trabajo. El ultimo día cayeron extenuados por las trabas y los impuestazos de la carretera el resto de la familia nómade desde Nicaragua: el Maxi, Zaday, Marcelo y el Ozzi todos a bordo de "la maluka"...
Fue muy lindo verlos por aquí, reencontrarse y conversar hasta tarde, aun a pesar de las pocas ventas, pero ilusionados pensando en la próxima llegada a Guatemala, nuestro penúltimo país de amerika...
El lunes temprano nos despedimos de la hermosa familia nómade ya que nuestro plan era ese mismo día salir de el Salvador y llegar al menos hasta la ciudad de Antigua, en Guatemala... Fiel a nuestro estilo, y sobre todo al nautilus que siempre toma decisión y protagonismo en nuestros planes, la misión debió ser abortada a los pocos metros de haber abandonado el campamento de fin de semana, cuando el nautilus se negó a realizar el cambio de marchas solicitado rompiéndose la caja de cambios y quedando engranada solo la primera marcha... Había pocas opciones a esta altura del camino para salir del paso, decidimos llamar a Kike para ver si de su parte conseguíamos algún taller de vochos donde revisar aquel desperfecto... después de unas idas y vueltas por el teléfono terminamos hablando con Armando, el mecánico de los vochos del club de la ciudad capital... Armando de muy buena onda nos indicó como llegar hasta su taller para hacer una revisión, cosa que intentamos penosamente... los primeros 10 km en primera marcha dilataron casi cuarenta minutos, la distancia que quedaba hasta la capital era extremadamente larga para nuestra velocidad y sobre todo para el motor que vendría haciendo todo el trabajo... ya en la Libertad decidimos pararnos en la estación de gasolina y esperar a la familia nómade para ver si nos podrían remolcar hasta el taller... con un sol que rajaba la tierra y transpirando los sesos llenos de preguntas sin respuestas sobre el desperfecto, nos pusimos a esperar nuestra fortuna. Sacamos el banquito y lo pusimos a un lado observando el movimiento de la carretera... fue en eso que un pick up gris bastante humilde y puro remiendo se puso a la par mientas el
adorable y regordete conductor decía en un perfecto santiagueño (si chango!! de Santiago del Estero - Argentina) "y que andan con problemas che?.." y un "hace shhrato que no veo placas de estas...". Bueno resultó que el hombre era Marcelo, un "misionero de Cristo" que se había trasladado con todo y familia a estos pagos para trabajar en un campamento cristiano... cruzamos unas breves palabras acerca de las posibilidades de espacio para trabajar y sobre todo la diligencia para llevar la caja de cambios hasta el taller antes mencionado... Marcelo no dudo un instante y nos extendió esa manito salvadora en tales circunstancias... El buen hombre siguió con sus tareas que lo obligaban ese día y nosotros empezamos a transitar otros 15 km que separaban La Libertad del campamento cristiano... una vez allí, después de ver lentamente como todo el mundo se divertía de vernos pasar a escasos 15 km/h nos detuvimos en el portón de acceso del campamento cristiano donde Marcelo nos invitó a pasar, nos presento a su esposa Cecilia (también misionera pero oriunda del interior de Córdoba-Argentina) y a sus hijos, Ana Laura y Daniel, también cordobeses... La familia misionera nos cedió uno de los cuartos que habitualmente es destinado para los campamentistas y un espacio donde poder trabajar con el Nautilus... Sin mucho dudar y codo a codo con vero, esa misma tarde ya teníamos el motor y la caja abajo todo pronto para el dia siguiente… con la llegada de la noche compartimos una comida y decenas de anécdotas de dos mundo tan remotamente lejanos pero que mostraban su poderosa capacidad de combinarse en los momentos justos... Santiago del Estero aparecía suavemente dibujado en las experiencias y apreciaciones personales entre Marcelo y Diego… un manojo de recuerdos en que pensar, imborrables y duraderos se precipitaron allí y flotaron invisibles e intocables en el aire… así como las huellas mismas que la vida nos ha dejado, el pasado
revivía en sus múltiples aristas, donde cada arista desenrollada traía tras de sí un manojo de cientos de recuerdos, entre la infancia y la adolescencia todo estaba presente: la plaza central, el Parque Aguirre, el río dulce y el puente hacia La Banda, La avenida Belgrano de día y también de noche cuando uno visitaba a uno de los tantos tíos, la Sáenz Peña y La Colón, y más adelante la casa de la abuela, y la abuelita que se fue (nómades de otros tiempos y otras historias)... La Libertad, la casa de la tía, la casa del tío, el tío que se fue... y el otro también... en fin, toda la familia allí presente, evocada a pesar de tanta distancia y tiempo...
El martes estábamos temprano en el taller de Armando, un tipo estupendo y de gran humor que hizo lugar a nuestro pedido de auxilio aún a pesar de tener el taller desbordado de trabajo... El hombre desde el primer momento se sorprendió al ver que sólo le llegábamos con la caja de cambios entre las manos, y eso lo entusiasmó mas y se rio ampliamente por ello... sin disimular su entusiasmo repetía a todo el mundo que lo visitaba nuestra historia resumida, años, carreteras, lugares y kilómetros, la historia a medias y apresurada… ya todos sabían (a pesar de no estar el culpable presente en el taller) que nosotros veníamos desde argentina en un viejo "microbio" (cariñosamente por alusión a microbús) y que se me había varado en El Tunco…, y que desde allí nos habíamos dado maña para desarmar todo y traer solo el problema, la caja de cambios... Fue así que desarmamos juntos aquel preciso mecanismo y comprobamos que todo el árbol de piñones principal se había desajustado y algunas piezas desplazadas fuera de lugar ocasionaron aquel desbarajuste y auto-engrane de la primera marcha del nautilus. Los seguros se veían forzados y quebrados, y no había repuesto. Desde el primer momento Armando nos ofreció cambiar la caja por una del montón de repuestos personales, argumentando que no debía andar arriesgando con una reparada… pero al comprobar que había diferencias en las relaciones y que esto probablemente podría traernos nuevos problemas en el futuro seguimos reparando la nuestra... otra caja fue donante de los seguros de reemplazo ya que los repuestos por aquí suelen ser difíciles y el material de segunda es el más obvio... casi acabado el día nos fuimos con otro muchacho del lugar hasta nuestro campamento cristiano donde sólo quedaría el armado de la transmisión y puesta del motor... Armando ni siquiera quiso cobrarnos, así que le regalamos un par de camisetas AMERIKANOMADE como recuerdo de nuestra pasada por allí... el día siguiente de campamento cristiano se esfumó
mientras armábamos la transmisión, colocábamos los frenos, el motor y por último el paragolpes ya bien entrada la noche... la mañana del jueves encendimos la máquina para ver los resultados y la sorpresa fue que la primer marcha había quedado des calibrada y por lo tanto la caja la expulsaba. Con bastante impotencia masticamos aquella mala nueva... solo pensar en quitar nuevamente todo y volver a armar nos angustiaba demasiado, pero no había otra solución posible... nos fuimos del campamento cristiano y nos despedimos de nuestros amigos misioneros y abortado el plan de ruta hacia Guatemala, enfilamos directo hacia el taller de Armando... Con nuestra penosa llegada cerca del mediodía, Armando nos llevó toda tranquilidad que pudo, haríamos de vuelta el trabajo, haríamos espacio en el taller para ello, sólo nos llevaría un par de días, pero saldríamos en buenas condiciones... entregados como estábamos en esta situación, compartimos el almuerzo con la gente del taller e hicimos lugar para entrar con el nautilus a lo que sería nuestro hospedaje hasta que la cosa se resuelva... ese jueves llegamos hasta la noche con el motor y la caja afuera, y con la decisión de armar un híbrido entre una caja donante y la transmisión original del nautilus... por la noche quedamos solos con vero en ese taller extraviado de uno de los tantos barrios periféricos de la ciudad capital, atajándonos como podíamos debajo de un pequeño techo mientras desfilaba un diluvio inoportuno… y si bien estábamos preocupados de nuestra situación, también estábamos felices de
estar acompañados por nosotros mismos y la invisible presencia de Armando en aquel remoto lugar y por aquellas horas… uno a uno trabajando, pasando mates calentitos, abstraídos del tiempo y del cansancio, viendo algo de tevé local... Total que nos fuimos a dormir cerca de las 12 de la noche... El viernes desde muy temprano (6.20 am) seguimos trabajando en lo que parecía una obra interminable, Armando nos acompañó desde las 9 am. hasta que logramos tener todo instalado para las 7 de la tarde. Esa noche había reunión del club de vochos de El Salvador, pero nuestro cansancio de toda una semana de trabajo mecánico no nos permitió participar, total que para las 21hs habremos estado dormidos en nuestra segunda noche de taller. Armando esa noche se fue a la reunión en su invento móvil (un vocho modificado como pick-up) de estilo propio y bien definido, llevando nuestras escusas por la anunciada ausencia... por la mañana del sábado y una vez purgados los frenos nos despedimos de todo aquel plantel de trabajadores y muy especialmente de Armando y del Coco que siempre estuvieron a nuestro lado, enseñándonos una vez más que todo acontecimiento por grave que sea, siempre tiene dos caras…
Por último y con la mañana avanzada salimos hacia la carretera nuevamente, y para probar el buen funcionamiento de esta caja le apuntamos directo hacia la frontera, lugar al que llegamos casi cinco horas después…
Era sábado y a pesar de no haber sistema en la Aduana de Guatemala, nos hicieron los permisos correspondientes con tanta buena onda que nos revitalizaron el sello de Nicaragua, a fin de volver a tener 90 días de en este nuevo y maravilloso país que es Guatemala...
Bueno amigos, el cuento ha sido por demás de largo en este día y esperando haber hecho justicia a tanta ausencia les contamos que por fin hemos llegado a casa!!!. Si!!! No estamos errados, alquilamos una breve casita en Panajachel, un mágico pueblito de montaña con una gran vista al lago de Atitlán y sus volcanes, lleno de papachos y mamitas lindas y coloridas que endulzan el aire con ese no se que… y como si fuera poco, ya llegó toda la familia de lok@s y todavía se amplió mas con los nuevos parceros resultado de los múltiples e intrincados caminos de la vida…
así están estos días en pana, pocas ventas pero muy buena energía y sobre todo mucho taller artesanal a puertas abiertas para seguir compartiendo y aprendiendo con los mejores maestros del camino, l@s lok@s nómades...
Asi es entonces gentecilla, mientras nosotros acá ejercitamos el espíritu detendremos la marcha por tiempo para poder vivir en comunidad aprendiendo este largo y delicado oficio que se llama “vivir” antes de importarnos en el último país de amérika... Esperemos leernos hasta la próxima... atte vdyn.

domingo, octubre 18, 2009
desde pana...
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dieGO!
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8:47 PM
2
comentarios
Etiquetas: diario
martes, octubre 06, 2009
chau, gracias...
Gracias a la vida que me ha dado tanto/
me dio dos luceros que cuando los abro/
perfecto distingo lo negro del blanco/
y en el alto cielo su fondo estrellado/
y en las multitudes el hombre que yo amo/
Gracias a la vida que me ha dado tanto/
me ha dado el oído que en todo su ancho/
graba noche y día grillos y canarios/
martirios, turbinas, ladridos, chubascos/
y la voz tan tierna de mi bien amado/
Gracias a la vida que me ha dado tanto/
me ha dado el sonido y el abecedario/
con él, las palabras que pienso y declaro/
madre, amigo, hermano/
y luz alumbrando la ruta del alma del que estoy amando/
Gracias a la vida que me ha dado tanto/
me ha dado la marcha de mis pies cansados/
con ellos anduve ciudades y charcos/
playas y desiertos, montañas y llanos/
y la casa tuya, tu calle y tu patio/
Gracias a la vida que me ha dado tanto/
me dio el corazón que agita su marco/
cuando miro el fruto del cerebro humano/
cuando miro el bueno tan lejos del malo/
cuando miro el fondo de tus ojos claros/
Gracias a la vida que me ha dado tanto/
me ha dado la risa y me ha dado el llanto/
así yo distingo dicha de quebranto/
los dos materiales que forman mi canto/
y el canto de ustedes que es el mismo canto/
y el canto de todos que es mi propio canto/
Gracias a la vida, gracias a la vida
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dieGO!
en
12:38 PM
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miércoles, septiembre 23, 2009
viernes, septiembre 11, 2009
entonces, que siga el viaje...
gracias a todos los que nos enviaron una fuerza en este momento tan difícil que pasamos... fue un tiempo difícil donde nos replanteamos muchas cosas, inclusive la misma existencia de este blog... tal vez sean esas palabras de aliento las que llegadas a esta página y al correo el único motivo por el que estemos de vuelta acá junto al teclado... sin embargo nuestra tristeza continúa y quien sabe por cuánto tiempo más permanezca dentro nuestro... pero también es verdad que no nos planteamos cosas fáciles para con nuestra vida y ya es tiempo de hacer de tripas corazón y seguir adelante, volver al ruedo... entonces, que siga el viaje...
Costa Rica fue ese paraíso que nos albergó durante largos meses de este año: hemos conocido algo del Caribe, bastante del pacifico y alguno de los volcanes activos... dimos grandes rodeos por este país buscando vivir la naturaleza en sus estados más puros y también tratando de generar el dinero para continuar el viaje hacia el norte durante las épocas difíciles (baja temporada)... Cuando nos atropelló la emergencia justamente estábamos en Santa Teresa a donde habíamos llegado en ese plan luego de dar una gran vuelta por la península de Nicoya. Habíamos recorrido casi todas las playas de esta bella región del pacífico norte, aún arriesgando por los caminos más difíciles de solo 4x4... Pero inmediatamente después de la emergencia perdimos la capacidad de proponernos un rumbo y todos nuestros planes se derrumbaron. Fue entonces que decidimos trasladarnos en un tiro hasta Heredia a fin de recuperarnos en la casa del Seba y Esmeralda. Esta familia nos dio un gran apoyo para sobreponernos física y anímicamente antes de volver a la carretera... Fueron casi 20 días en la casa de estas extraordinarias personas, ocupando el cuarto de la pequeña violeta y rodeados de juguetes, largas charlas hasta la madrugada, y noches de pizza y cine... también fue tiempo de hacer un pequeño arreglo para el nautilus en el taller de "el Cholo" (un gran personaje de la diáspora uruguaya) para resolver una pérdida de aceite de transmisión y de motor... en esos días fue ocasión de atender una invitación pendiente (desde el año 2006) para participar de una de las tantas reuniones ordinarias del vocho club de costa rica...
Fue así que estuvimos el 2do sábado de agosto rodeado de al menos 50 clásicos vw que se dieron cita en San José. Invitados de primera mano por Tuti (quien se convirtió en nuestro anfitrión y guía en el evento) y seguidamente recibiendo todo el cariño de la gente entusiasta de los VW de Costa Rica, fue que dejamos nuestra pequeña huella en este remoto país y recibimos la bienvenida de ellos con una nueva pegatina que quedo estampada en la tapa del motor del nautilus. El paso final antes de salir a la carretera fue un service al nautilus en el lubricentro de Edgar (Gasoil S.A. de Heredia) quien nos atendió de mil maravillas donando el aceite de caja y motor necesario para continuar con nuestro camino. Como si fuera poco, este hombre también nos donó un tramo de lona para reparar nuestro toldo que venía pidiendo recambio... un poco mejor resueltos finalmente partimos.
La panamericana otra vez y nosotros arriba fue el ultimo recuerdo imborrable de Costa Rica... solamente abandonamos esta vía en dos ocasiones: una para subir hasta la reserva biológica de Monteverde tratando de trabajar a fin de recomponer nuestros ahorros después de tanto paro, y la otra, tocando las playas de más al norte de Costa Rica, Playa del Coco y Playa Hermosa...
En Monteverde fuimos atendidos de primera mano por Carlos, un muy simpático tico al frente de una caseta de información turística que conocimos casualmente buscando un mapa gratis sobre el lugar, y que luego de conversar sobre el viaje y nuestras intenciones terminó por ofrecernos amablemente estacionar en su terreno durante nuestra breve estadía... eso sí, con todas las mejores atenciones... Playa del Coco y Hermosa fue sólo un pasaje olvidable donde sentimos la incomodidad de la inseguridad reinante.
Finalmente para el 19 de agosto embargados en un sentimiento de malegría cruzamos la línea fronteriza de Peñas Blancas y sumamos un nuevo sello en el pasaporte para aventurarnos en las tierras de Rubén Darío y Augusto Cesar Sandino... Ahora sí, bienvenidos a Nicaragua!!!
Fueron largas horas de trámites y un corchazo de impuestos y permisos para circular (35 dólares entre visa de turismo, seguro automotor, tasa de circulación, alcaldía, fumigación, etc.) lo que coloca a Nicaragua en el país mas caro para visitar en nuestra carretera (obviando el cruce Colombia - Panamá). En adelante una carretera pareja se desarrollaba por unas suaves lomas con grandes vista el espectacular lago de Nicaragua y su isla de dos volcanes. Casi 30 km después de rodar por esta vía tomamos el primer desvió el oeste buscando las costas del pacífico en San Juan del Sur, poblado al que arribamos media hora después... Allí un ejército de lok@s nos dio la bienvenida e invitaron a que nos sumemos al gran parche de San Juan. Siendo los últimos días de la temporada nos agregamos en ese mismo plan de trabajo.
Lo que siguió luego fueron unos lindos días de lokura como hace mucho no pasaban, la gran familia de hombres y mujeres libres estaba allí amuchada, Maxi, Zadai, Marcelo y los malukos eran caras ya vistas, otros lokos todos de diferentes partes también sumaron, nos conocimos y compartimos buenos momentos... Claro que la ciudad agregaba su magia: su aire de pueblo chico, su mercado popular donde poder comer un menú económico o bien comprar queso campesino y verduras, su gente humilde y dada a conversar, la libertad de trabajar cómo y donde quisiéramos... nos devolvieron la sensación de estar en Latinoamérica, sensación que se nos había escurrido del cuerpo después de tanto estar en Costa Rica...
Luego de unos días de buenas costumbres decidimos ir en busca de otro destino: la isla de Ometepe en el centro del lago de Nicaragua. Ometepe es un lugar único en el mundo. Es una isla compuesta por dos volcanes dentro de un gran lago (el más grande del mundo dicen). Cuenta la historia que cuando los españoles llegaron por primera vez al lago de Nicaragua confundieron su enorme extensión de horizontes perdidos con un océano, pero al comprobar que se trataba de agua dulce lo bautizaron como "la mar de agua dulce". En el centro de ese vasto océano dulce es que emerge abruptamente su particular isla compuesta de dos volcanes hermanados por un puente terrestre. Un volcán es de fuego (El Volcán Concepción, actualmente activo) y otro es de agua (El Volcán Maderas que aloja un lago muy arriba y dentro de su cráter, actualmente está apagado pero no se sabe nunca).
Para llegar a este lugar hicimos los 35km que separan San Juan del Sur de Rivas y una vez allí nos desviamos por una carretera secundaria hacia San Jorge. En San Jorge nos embarcamos en el ferry "El Che Guevara" que cubre regularmente el trayecto entre este puerto y Matagalpa, ya en la isla de Ometepe. El viaje de una hora entre ambos puertos fue agradable y a pleno sol, contrariamente a lo que nos habían augurado ya que no había los clásicos vientos que suelen azotar al lago. Ya en Matagalpa descendimos en el Nautilus con algunas provisiones de la ciudad y el tanque lleno de gasolina con planes de recorrer la isla y trabajar un poco. Serian como las 5 de la tarde y la carretera de adoquines se perdía en una espesa vegetación salpicada de ranchos y casitas humildes... un aire de olor dulzón cruzaba la carretera y los carros tirados por bueyes se abrían paso esquivando campesinos de machete en mano y morral, de manos duras y rostros cansados regresando de trabajar pateando por aquella carretera... por un instante nos sentimos fuera del mapa y del tiempo, aquella carretera nos hacia volar la imaginación, pensamos en cuba... sería así de fantástico?... pero esto era aquí y ahora, y entonces seguimos buscando un lugar donde estacionar para pasar la noche. Bajamos por un camino bastante desparejo después de preguntar en una pulpería de la carretera y en breve estábamos al final del camino en una playita del lago. Nos bañamos directamente en el lago, cocinamos, cenamos y fuimos a dormir.
Por la mañana éramos una novedad para los vecinos y después de conversar un rato y aceptar la fruta que ofrecieron salimos por la carretera principal en rumbo hacia Altagracia. Para entonces el nautilus se puso difícil con las marchas, la primera y la tercera eran muy difíciles de colocar, pero aun así continuamos... terminando de bordear el volcán Concepción, nos desviamos por una ruta abandonada y llena de baches que enfila hacia el volcán maderas, estábamos en el puente terrestre y la presencia de agua a ambos lados del corredor se hacía notar en los altos del camino... no dejamos de sorprendernos a medida que avanzábamos por carretera tan abandonadas... Finalmente llegamos a un lugar llamado Ojo de Agua, el cual era una piscina natural alimentada por agua de manantial proveniente del volcán madera. Si bien era agua a temperatura ambiente, no dejaba de transportar minerales propios de los pozos termales. Tuvimos unos lindos días allí disfrutando las instalaciones y trabajando con el turismo. Por las noches nos trasladábamos a Santo Domingo, un balneario del lago donde Cálida y Rodrigo llevaban un emprendimiento de restaurante vegetariano con la mejor onda. Desde el primer día nos invitaron a estacionarnos al frente, usar la cocina y otras comodidades... En esa corta semana el punto más lejano que visitamos fue la Finca Magdalena, una finca expropiada en tiempos de la revolución y que hoy desarrolla un emprendimiento cooperativo de los campesinos, explotando el café, el frijol y otras, además de la parte turística. La finca además es el punto de ascenso al volcán Maderas, lo que la coloca en uno de los lugares más visitados de la isla... El casco principal funciona como restaurante y el segundo casco de la hacienda se convirtió en una especie de hotel con diferentes acomodaciones y diferentes precios de por si económicos. Nosotros solamente usamos el bar, ya que exponíamos allí nuestro trabajo gracias a la buena onda de la cooperativa, pero de ventas ni hablar, ya que la temporada baja dominaba la situación... Dada esta situación de bajas ventas decidimos salir de la isla antes de cumplir la semana, pensando tal vez volver a San Juan del Sur donde aun había un remanente de turismo. Finalmente la salida fue complica cuando a medio camino hacia Matagalpa (donde debíamos alcanzar el ferry de las 11am.) se partió en dos la barra principal del varillaje de cambios. Afortunadamente conseguimos que nos presten la electricidad en una humilde casa y con algo de las herramientas que cargamos hicimos una reparación temporal de remaches y media caña de aluminio. Afortunadamente logramos abordar el ferry aun con unos pocos minutos de resto. En adelante continuamos hacia San Juan donde estuvimos el último fin de semana trabajando aunque todo se ha vuelto demasiado difícil, el turismo ha desaparecido. Bueno gente después de tanto exilio cumplimos con las noticias de nuestro paradero. En breve vienen las fiestas patrias y feriados nacionales, esperemos poder recuperarnos para el largo tramo que queda hacia Méjico. vdyn.
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jueves, julio 30, 2009
infinita tristeza...
es dificil escribir estas palabras... todo a vuelto a cambiar en nuestras vidas tan de repente que ni siquiera hemos podido asimilarlo en su magnitud... aquel viaje que habiamos iniciado bruscamente fue interrumpido... ese pequeño ser que tanto nos habia inspirado decidió no venir a este mundo... el misterio y las dudas todo lo cubren, ¿será que no era su tiempo o lugar?: nunca lo sabremos... algo ha pasado y es necesario aprender de ello... poder usar la fuerza del amor para elevarnos y volver a empezar será nuestro camino... recuperar la fuerza y transformar la tristeza en alegria será el mas grande desafío...
gracias todo el personal médico del CCSS de Paquera y del Hospital Monseñor Sanabria de Punta Arenas por la esmerada atención en nuestra urgencia. gracias a nuestros compañeros y amigos Maxi, Zaday y Ozzi por estar a nuestro lado en las horas mas difíciles que nos tocaran vivir. gracias a la familia que siempre estuvo presente a pesar de los miles de kilometros que nos separan fisicamente. gracias al Seba, Esmeralda y los pequeños Ernesto y Violeta por darnos un hogar y un entorno de familia en donde poder recuperarnos antes de volver largamente a nuestro camino...
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